
Donde las criaturas de tu infancia son reales
BIENVENIDOS AL MUSEO DE CINE COLIN ARTHUR DONDE EL ARTE DEL CINE VIVE PARA SIEMPRE
¿Recuerdas las criaturas de La Historia Interminable, o películas como "Alien", 2001: Odisea en el Espacio" o "Conan"?
Aquí podrás ver delante de ti las piezas originales que se usaron en esos rodajes, y un plató de cine real lleno de fantasía, imaginación y efectos muy especiales.
Durante toda una vida, Colin Arthur, artista de maquillaje y efectos especiales, trabajó en más de 140 películas con directores como Stanley Kubrick, Ridley Scott, Steven Spielberg, Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar o Ray Harryhausen. De sus manos surgieron personajes míticos como Fuyur, el Comepiedras o el Caracol de Carreras — y ahora te esperan aquí, junto a muchas sorpresas más del mundo del cine.
Lo que hace especial esta visita
Piezas icónicas
Piezas de cine
No son solo replicas, son figuras emblemáticas creadas por el propio artista a partir de los moldes originales que se usaron en los rodajes, junto a recreaciones espectaculares del equipo de Prometeo Escultura, de Juan Villa.
Diseño y restauración
El proceso detrás de la magia
Descubre cómo se diseña una criatura desde el primer boceto, y el trabajo de restauración digital aplicado a piezas tan icónicas como Fuyur o el Comepiedras.
En familia
PARA DISFRUTAR TODA LA FAMILIA
Una visita de una hora pensada para que disfruten igual los más pequeños, los adultos y los cinéfilos más exigentes.
GALERÍA
Así es el Museo de Cine Colin Arthur
¿Recuerdas las criaturas de La Historia Interminable, o películas como Alien, 2001: Odisea en el Espacio o Conan?
¿Listo para venir?
Te contamos todo lo que necesitas: horarios, tarifas, cómo llegar y cómo conseguir tu entrada — sin reserva, en menos de un minuto.
Espero que, al recorrer esta exposición, no solo veáis esculturas, máscaras o criaturas. Me gustaría que también descubrierais el trabajo, la imaginación y la ilusión que hay detrás de cada una de ellas.
Porque el cine no solo se hace delante de una cámara. También se construye con unas manos, un poco de barro… y mucha imaginación.
Espero que disfrutéis de la visita.
